En Mare Abajo, La Guaira, un complejo de 48 edificios con unas 2.000 familias, al menos 500 permanecen en carpas desde el terremoto del 24 de junio. No saben cuándo podrán volver a sus apartamentos.
Los vecinos describen un calor insoportable de día y un ruido constante de noche, por el paso de motos, gandolas y música. Algunos duermen hacia las 2:00 a. m. y hay niños que despiertan asustados, convencidos de que el movimiento de los vehículos es otro sismo. También hay zonas con problemas para conseguir agua potable.
Las propuestas oficiales han sido reubicarlos fuera del estado o darles un crédito de 30.000 dólares del BCV para comprar vivienda en el sector. Los vecinos rechazaron la segunda porque, según cuentan, nadie vende a ese precio.
La ONU instaló baños y puntos de agua en el refugio del antiguo Campo de Béisbol. Los afectados dicen que esperan soluciones concretas y temen, según El Estímulo, que el 2027 los encuentre todavía bajo el plástico.
Fuente: El Estímulo (30 de septiembre de 2026). Foto: RatUnderground (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.

